Requiere UNAM una reforma que la proyecte 100 años al futuro
08 de February de 2010

El Financiero en línea/Notimex.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) necesita un nuevo marco que responda de mejor manera a las demandas que enfrenta la institución en este tiempo y que la proyecte en el futuro 100 años más, consideró Hugo Casanova. El especialista del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM afirmó que "tenemos mucha universidad, academia, docencia e investigación y un traje de gestión política de otra época: un esquema de gobierno universitario que está quedando insuficiente".
En entrevista, expuso que los retos que enfrenta esta casa de estudios incluyen el hecho de que existe un nuevo tablero político, que se han multiplicado las demandas del conocimiento y la sociedad, así como la desigualdad y la estructura surgida con la Ley Orgánica de 1944.
El también miembro del Consejo Universitario y autor de la obra "La reforma universitaria y el gobierno de la UNAM", señaló que la perspectiva de una reforma no es una que se compromete con el corto plazo, sino con el futuro.
"Necesitamos valorar de una manera muy seria las formas y estructuras con que hoy contamos y que se fundan en la normatividad de hace 65 años. Hay que adecuar esa normatividad de una manera inteligente, no se trata de llegar y cambiar una Ley Orgánica que, además, es sancionada por el Legislativo", expuso.
Casanova Cardiel indicó, sin embargo, hay elementos para renovar y adecuar la normatividad secundaria de la UNAM buscando mejores estructuras de representación y mayores márgenes de participación de la comunidad en las decisiones.
"Desde mi perspectiva, esta mejor representación puede contribuir a que las propuestas de reforma sean más viables en un momento dado", ya que actualmente cuando se lanzan propuestas de reforma, chocan porque no existen mecanismos plenos para construir consensos.
Es cierto que últimamente se han trabajado algunas propuestas normativas, comentó, pero la normatividad es insuficiente para corregir el rumbo de una institución.
"Las leyes son fundamentales pero no pueden, por sí solas, redefinir la realidad institucional", externó el especialistya edn la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Por ello la pregunta es en qué momento se hace una reforma porque cuando se está en el conflicto, en la crisis, es imposible, ya que se está contra las cuerdas.
"Desde mi perspectiva, una reforma tiene su mejor momento en tiempos de estabilidad como los que hoy vivimos", subrayó el investigador, tras recordar que en el país siempre hay coyunturas políticas complejas.
"En poco tiempo estaremos en la contienda electoral. Además el país está en una crisis política y de seguridad, en una problemática financiera, en que cada año le estamos arrancando el presupuesto al gobierno federal", advirtió.
Empero, abundó, los universitarios tienen un compromiso con su tiempo pues la prudencia permanente puede llevar al inmovilismo. Bajo esa lógica los problemas que hoy existen y que están en una dimensión se van a ir potenciando y multiplicando.
En este contexto asentó que una reforma lanzada con bombos y platillos no tiene tanto sentido como una serena, cuidadosa, discreta y progresiva propuesta de cambio. "Esa es la reforma en la que estoy pensando. No en una que aspira a poner todo de cabeza o a cambiar todo de manera impresionante, pienso en una que escoja los ángulos más importantes", indicó.
El experto destacó que la reforma que plantea no es urgente, pero sí importante. "La idea es dar pasos firmes, que no inocentes –porque la reforma no puede apelar ni a la inocencia política ni a la ingenuidad. Las reformas tienen que contemplar el espacio nacional y ser muy cuidadosas".
Casanova Cardiel resaltó que los riesgos de no realizar una reforma son no resolver problemas que se sabe están en la vida institucional y que incluyen el hecho de que no existen mecanismos que garanticen la inclusión de todos en las decisiones, y que cuando se trata de lanzar algún punto de vista no hay manera de articularlo con el resto de los académicos.
Además los órganos colegiados se empiezan a quedar cortos en la construcción de decisiones y las formas de elegir a los directivos son continuamente cuestionados. "Es no atender una problemática estructural, que no es urgente, seguro que no lo es".
Expresó que actualmente la UNAM no está contra la pared por ninguno de estos temas.
El argumento es que hoy que está en calma, "preparemos una reforma para la estabilidad, una que no está pensando en unos chicos que tienen tomado el campus universitario o en el que estamos en un conflicto institucional.
"Hoy que la institución camina bien, que tenemos los elementos académicos en buen nivel con reconocimiento nacional e internacional, con un prestigio reconocido", es momento de construir el andamiaje que prepare para la institución de los próximos 30, 50 y 100 años, comentó.
"Tenemos que empezar a pensar. No debemos esperar a que se nos venga enfrente la nueva realidad", comentó Hugo Casanova.
El especialista insistió en que hay una insuficiente representación de la comunidad, un peso muy grande de las autoridades unipersonales sobre las autoridades colegiadas, y que las diferentes comunidades universitarias regularmente reclaman mayor presencia en lo que aquí ocurre. (Con información de Notimex/JOT)



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