El Emisor Oriente ayudará a evitar un cataclismo: Luege
08 de February de 2010

El Universal/Edo. de México/Sara Pantoja. La amenaza de una inundación general en la ciudad de México cada vez está más latente. Los efectos de las lluvias de la semana pasada fueron sólo una muestra de lo que pronto podría ocurrir, afirmaron especialistas. Cambio climático o falta de infraestructura hidráulica, lo cierto es que la necesidad de construir canales de desagüe alternos en una de las ciudades más grandes del mundo, logró poner de acuerdo al Gobierno del Distrito Federal, del estado de México y de la Presidencia de la República.
Con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) como rector, desde el 2009 se iniciaron los trabajos para la construcción del Túnel Emisor Oriente (TEO), que ya es considerada como “la obra hidráulica más importante y de mayor tamaño en el mundo del desagüe”.
Así lo definió José Luis Luege Tamargo, director general de la Conagua, en entrevista realizada en los talleres de la empresa petrolera Kiewit. El funcionario federal viajó a este lugar en la ciudad de Corpus Christi, Texas, para supervisar el armado y funcionamiento de la tuneladora “Hidalgo”.
Se trata de la primera de tres máquinas que adquirió con la empresa estadounidense Robbins para excavar tres de los seis tramos del TEO, a lo largo de sus 62 kilómetros de longitud y siete metros de diámetro final.
El TEO irá desde el límite de la delegación Gustavo A. Madero, y cruzará por tierras mexiquenses para terminar en Hidalgo.
Crece el peligro
Durante la presentación, realizada en el Museum of South Texas, el director de la Conagua explicó que en 1975 la Ciudad de México tenía 10 millones de habitantes y una capacidad total de desagüe de 80 metros cúbicos por segundo.
Tres décadas después, en 2006, el número de habitantes casi se duplicó a 19 millones, “sin embargo, la ciudad disminuyó su capacidad de desagüe porque aumentó su consumo del líquido y la producción de aguas residuales”.
Frente a Lok Home, presidente de Robbins, y empresarios estadounidenses y japoneses, el funcionario aseguró que “de no construir el TEO y si fallara el emisor central —construido en 1975 y que hoy saca las aguas negras de la ciudad—, y estuviéramos en una época fuerte de lluvias, tendríamos una inundación en todo el centro de la ciudad, en el Zócalo y el aeropuerto internacional, sería un cataclismo”.
Bajo este escenario, el año pasado autoridades del GDF, el Edomex y Conagua acordaron colaborar para que la Conagua comenzara a construir el TEO, que desalojará hasta 150 metros cúbicos por segundo de aguas negras y pluviales.
La construcción del TEO está dividido en seis tramos y en total costará unos 13 millones de pesos. Para ello, la dependencia federal adquirió dos máquinas de la empresa alemana Herrenknecht, que ya excavan en el primero y último tramo. Recientemente anunció la compra de tres tuneladoras de origen de EU para los otros tramos.
Alta tecnología
Máquinas similares a las tuneladoras se han usado para construir obras internacionales como el Eurotúnel que conecta a Francia con Inglaterra, y el túnel carretero de San Gotardo, que atraviesa los Alpes suizos. “La tuneladora tiene dos funciones: romper la tierra para ir perforando el túnel y colocar las dovelas que lo sustenten”, explicó José Miguel Guevara, coordinador general de Proyectos de Abastecimiento de Agua y Saneamiento del Valle de México, de la Conagua. El consorcio encargado es Constructora Mexicana de Infraestructura Subterránea (Comisa), formado por ICA, Carso, Cotrisa, Lombardo y Construcciones Estrella.



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