Análisis económico
03 de February de 2010

El Financiero/Esteban Rojas. Durante año 2009 persistió la dependencia del Sector Público Federal (SPF) con respecto al endeudamiento interno, situación que se empezó a marcar con particular énfasis a partir del inicio de la presente década.Considerando el reconocimiento de los Proyectos de infraestructura de largo plazo (Pidiregas), la deuda neta total del SPF, que incluye la del Gobierno Federal, la de los Organismos y Empresas Controladas y la de la Banca de Desarrollo fue de 283 mil 977 millones de dólares, de los cuales 192 mil 254.1 millones 67.7 %) corresponde a la deuda interna y 91 mil 722.9 millones (32.3 %) a la deuda externa.
En términos de pesos, la deuda neta total del SPF representa el 30.3 por ciento del PIB, de las cuales la interna y la externa equivalen a 20.5 y 9.8 por ciento, respectivamente.
Cabe destacar que comparativamente a países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la deuda pública bruta total de nuestro país se mantiene en niveles relativamente bajos. En países como Italia, Francia, Estados Unidos la proporción de dicha deuda como porcentaje del PIB asciende a 123.6, 84.5 82.8 por ciento, que compara favorablemente con el 33.9 de México.
Es de destacar que a partir del año 2001 se observó que la deuda interna empezó tener una mayor importancia relativa con respecto a la deuda externa, al superar 50 por ciento del endeudamiento total.
El salto observado en el nivel de endeudamiento del SPF al pasar de 191 mil 880.9 millones en el 2008 a 283 mil 977 millones de dólares en el 2009 se debe, en gran medida, a la incorporación de los denominados Pidiregas. No obstante, dicho movimiento es puramente contable ya que no significa un aumento del saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público.
El comportamiento de la deuda total del SPF implica que existe un cierto margen de maniobra para un mayor endeudamiento, en caso de ser necesario, aunque lo deseable es que los recursos pudieran provenir de una reforma fiscal verdadera.
De acuerdo a declaraciones de los líderes de los principales partidos políticos es probable que en el presente periodo ordinario del Congreso pueda abordarse la posibilidad de negociar una reforma fiscal. No obstante, dicha situación se puede ver contaminada por el proceso electoral, lo que al parecer complica que en abril se pueda contar con nuevo marco tributario integral.
Lo más probable que de ocurrir una reforma fiscal está se pueda dar en un periodo extraordinario, una vez que pase la mayor parte de las elecciones que se llevaran a cabo en la Republica Mexicana.
Por otro lado, es posible que una vez que se afirme la reactivación de la economía mexicana se incremente la competencia por los recursos financieros disponibles, lo que se hace necesario que el sector público busque otras alternativas de financiamiento, con el propósito de que las empresas privado pueda tener menos dificultades para obtener recursos para impulsar su crecimiento.
Ahora bien, el aspecto positivo de mantener una deuda pública concentrada en el perfil interno, consiste en que las finanzas públicas se mantienen aisladas de la volatilidad de los mercados financieros mundiales, especialmente de las tasas de interés, aunque también significan un elemento de presión para las tasas locales en caso de que la deuda se mantenga a la alza de manera ininterrumpida. (Con información de El Financiero/GCE/APB)



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